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“No voy a llegar a las vacaciones”

Boardwalk to a beach paradise

El verano ya está aquí, lo que para muchos significa vacaciones y tiempo para recargar pilas.

Pero para algunos, puede ser demasiado tarde.

Alrededor de esta época del año vemos mucho agotamiento y estrés, ya que muchos llegan “a rastras” a sus vacaciones.

La realidad es que el momento para nuestro necesario (y muy merecido) descanso, a menudo no está organizado en torno a nuestras necesidades, sino más bien en torno a los horarios del personal, las normas de la empresa o las demandas familiares.

Sin embargo, lo más desafortunado, es cuando tenemos la opción de satisfacer nuestras necesidades, pero la ignoramos.

Sea cual sea tu caso, si apenas consigues llegar a tus vacaciones, aquí van algunos consejos para conseguirlo con mayor facilidad.

 

 

1) Sé estratégico y determina tus prioridades para AHORA.

Cualquier consideración acerca de tu calidad de vida, necesita encontrar un equilibrio entre tus propias necesidades y las de las otras personas importantes para ti. Pero sólo tú puedes decidir lo que es realmente crítico, a pesar de las presiones externas. Puede que a ti no te lo parezca, pero en realidad es así.

Tú decides.

¿Qué necesitas acabar necesariamente antes de tus vacaciones?

¿Qué es lo que tiene mayores y más importantes consecuencias para ti?

Dada tu limitada energía y motivación, ¿cuáles son las cosas que “debo” conseguir y cuáles son las que “sería bueno” conseguir, que se pueden delegar o posponer hasta que vuelvas de tus vacaciones?

Ahora usa tus mejores habilidades de organización y concentrate sólo en lo que es crítico y realista con el tiempo que tienes hasta tus vacaciones.

 

 

2) Mira en tu interior y descubre lo que necesitas AHORA.

Hasta que lleguen las vacaciones, ¿qué es lo que más necesitas? ¿Dormir? ¿Tiempo en solitario? ¿Relajación? ¿Diversión y risas? ¿Una pequeña escapada? ¿Una maratón de Netflix? ¿Afecto?…

Estamos cansados y estresados porque nos falta algo que necesitamos.

¿Qué es?

Hazte esta pregunta y responde alto y claro y con sinceridad. Este es el primer fundamento para encontrar alivio rápidamente.

Recuerda, si lo sientes genuinamente, nadie tiene derecho a juzgarte. Lo que pueden juzgar, sin embargo, es cómo te comportas a consecuencia de ello. Así que atiende esta necesidad antes de que cause daño.

 

 

3) Sé ingenioso y busca soluciones.

Si todas las otras responsabilidades en tu vida, ya sean de trabajo o de familia, requieren una resolución regular de problemas y una planificación para hacer que las cosas funcionen, entonces ¿por qué no aplicamos el mismo ingenio a nuestras propias necesidades?

“No hay tiempo”, “No hay manera”, “Sólo tengo que lidiar con ello”, “No me dejan”, etc.

No se trata de luchar contra circunstancias que no se pueden o son demasiado complicadas para cambiar. Se trata de buscar e inventar a su alrededor.

Programa un masaje, una comunión diaria con la naturaleza, un almuerzo con un amigo, una hora de intimidad con tu pareja, haz una buena comida o vés a la cama una hora antes, llega a esa clase de yoga por la mañana o por la tarde porque quieres (no porque “debes”) en definitiva, cualquier cosa que te cause placer.

Y aquí está la clave: no te limites a hacerlo una vez, hazlo tantas veces como puedas (con alguna organización creativa), hasta tus verdaderas vacaciones.

Sí, puede que tengas que comunicar tus necesidades porque eso es lo que hacen los seres humanos maduros, especialmente si requiere que rompas los planes o las expectativas de otras personas. Pero tampoco debes a estas personas toda la historia de tu vida.

Con algo de honestidad, respeto y bondad, la gente lo entenderá.

 

 

4) Supera tu culpabilidad y aprende para el futuro.

Si estás tratando de engañar a otros, escatimar tus responsabilidades o gimotear para conseguirlo todo, entonces tienes problemas más graves. Pero si estás leyendo esto, lo más probable es que no seas esa persona.

De hecho, es probable que seas lo contrario, que no seas ajeno a poner las necesidades de los demás por encima de las tuyas.

Si piensas en las muchas veces que hiciste de más, trabajaste más tiempo y más tarde, sin queja o incluso voluntariamente, ahora es la ocasión de cobrar con unos momentos que te permitan mantener tu cordura y bienestar.

Y esto es lo que es.

El drama de estar constantemente estresando, sufriendo y luchando, ya cansa, a tí y a todos los demás. El mejor modo de dar lo mejor de ti (a ti mismo primero y ante todo) es tomar tu bienestar en serio y comenzar con pequeñas y sencillas soluciones.

A continuación, haz balance de lo que has aprendido aquí, acerca de tus necesidades, hábitos y formas de gestionarlo con los demás y toma medidas para cuidarte más inteligentemente en el futuro.

 

 

¡Disfruta!

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